Esta propiedad va más allá de una simple reforma: es una interpretación cuidada y contemporánea de una vivienda con historia, pensada para quienes buscan algo especial y singular. Situada en una distinguida finca regia de 1900 en el corazón de la Dreta del Eixample y del Quadrat d’Or, combina el respeto por el legado arquitectónico con un diseño actual, sofisticado y funcional.
Con 190 m² construidos y ubicada en la tercera planta, la vivienda ha sido completamente renovada preservando elementos originales del modernismo catalán, como los techos de volta catalana y delicadas vidrieras centenarias que aportan identidad y carácter. Los suelos hidráulicos, dispuestos como auténticas alfombras, dialogan con la tarima de madera natural inspirada en los patrones clásicos de la época. El resultado es un conjunto equilibrado, cálido y atemporal, donde cada elección de diseño responde a un propósito claro: mejorar la experiencia de vivir sin perder el alma del espacio.
La zona de día se abre al exterior mediante balcones con vistas directas a la Casa Francesc Farreras, una joya modernista catalogada. El salón-comedor fluye hacia una cocina semiabierta, conectada visualmente, que invita a disfrutar del día a día con calma y estilo. Gracias a sus dos fachadas, la luz natural recorre la vivienda durante todo el día, reforzando la sensación de amplitud, serenidad y bienestar.
La zona de noche alberga 3 dormitorios dobles, dos de ellos en suite, concebidos como auténticos refugios privados. La máster suite, de casi 50 m², destaca por su galería acristalada, chimenea decorativa y vistas a un patio interior típico del Eixample, con vegetación y una emblemática chimenea industrial. Un espacio íntimo donde la luz tamizada y el silencio crean una atmósfera única. Además, hay un cuarto de baño independiente, un aseo de cortesía y un lavadero.
El edificio, en excelente estado de conservación, mantiene intacta su esencia modernista: ascensor original de madera y hierro forjado, portería con vidrieras de época y detalles arquitectónicos que narran más de un siglo de historia. El piso está equipado con suelos de parquet, aire acondicionado por conductos y calefacción por radiadores de gas natural.
A escasos metros del Passeig de Gràcia, rodeada de arquitectura icónica, restaurantes con estrella Michelin, boutiques de primeras marcas, todo tipo de servicios y opciones de transporte público, esta propiedad ofrece la posibilidad de vivir el centro de Barcelona desde la tranquilidad y el confort de un hogar pensado para perdurar en el tiempo.