Barcelona, de lujo

Hace 30 años hubiera sido casi impensable asociar la palabra ‘lujo’ con la ciudad de Barcelona. La capital catalana todavía se recuperaba de los efectos de 36 años de dictadura franquista, estaba de espaldas al mar y no estaba entre las preferencias de los turistas más exigentes que buscaban una escapada cultural en una ciudad fuera de su país.

El final de la dictadura y la llegada de la democracia fueron el catalizador de una serie de pequeños proyectos urbanos, centrados en el ámbito local, que ayudaron a reforzar la ciudad lo suficiente como para conseguir la organización de los Juegos Olímpicos de 1992. Ello provocó la mayor transformación urbana de Barcelona desde la creación del Eixample por parte de Ildefons Cerdà en el siglo XIX.

Las fábricas abandonadas fueron sustituidas por una villa olímpica con nuevas residencias. La playa de la Barceloneta se amplió hacia el norte, abriendo un enorme tramo de costa renovado a residentes y turistas. El Puerto Olímpico se construyó para dar cabida a mayores niveles de turismo, se construyeron nuevas carreteras y la ciudad comenzó a tener un perfil más internacional.

A continuación, analizamos algunos de los factores que contribuyeron a esta fenomenal transformación, desde la galardonada gastronomía de Barcelona hasta su tan codiciado estilo de vida.

 

Gastronomía

Barcelona ofrece un floreciente panorama culinario, que actualmente cuenta con 22 restaurantes con estrellas Michelin, y es una ciudad líder en cocina de vanguardia de inspiración mundial. Este movimiento está encabezado por Jordi Cruz, chef y propietario de ABaC, que cuenta con 3 estrellas Michelin. Galardonado con su primera estrella Michelin con tan solo 24 años, ha elaborado una carta excepcional, con comensales que vienen de todo el mundo para probar sus delicias. Otros puntos destacados de la gastronomía de la ciudad son el innovador Moments (2 estrellas Michelin), Disfrutar, liderado por los ex cocineros de El Bulli, Koy Shunka, pionero de la cocina creativa japonesa en el Barrio Gótico, y Enoteca, ubicado en el Hotel Arts, que también cuenta con 2 estrellas Michelin.

 

Centro de actividad en FinTech

Durante la última década, Barcelona se ha ganado la reputación de ser un vibrante polo para las industrias de FinTech. Google anunció recientemente que duplicará su número de trabajadores en la ciudad y se le unen otros grandes actores tecnológicos como Amazon, King y Facebook. WeWork, Nestlé, Visa y Cisco son otras de las principales empresas internacionales que han elegido Barcelona como base gracias a su mano de obra calificada, su excelente estilo de vida, sus buenas comunicaciones y sus alquileres más baratos, lo que ha traído consigo numeroso talento internacional. Las principales escuelas de negocios de Barcelona, ESADE e IESE, también son un envidiable centro de conocimiento. El antiguo polígono industrial 22@ de Poblenou, donde están ubicadas muchas de las empresas de FinTech, es a menudo tildado como el nuevo Silicon Valley de Europa.

 

Estilo de vida

Barcelona está continuamente entre las mejores ciudades del mundo por su calidad de vida, así como por su seguridad. Es una ciudad que ofrece un envidiable clima mediterráneo, magníficas playas urbanas, espacios verdes y comida producida localmente.

Barcelona cuenta con una gran cantidad de servicios y comodidades de alta calidad, incluyendo escuelas privadas e internacionales líderes, excelentes hospitales, marcas de moda de diseño, gimnasios de alta tecnología y spas de lujo. Sus enlaces de comunicación siguen mejorando cada año e incluyen el servicio de trenes de alta velocidad AVE, que enlaza Barcelona con el resto de grandes ciudades de España, y cada vez son más los vuelos directos que llegan al aeropuerto internacional de Barcelona desde Asia y Estados Unidos. Los turistas pueden contemplar algunos de los yates más grandes del mundo amarrados en el renovado OneOcean Port Vell, que se ha convertido en uno de los principales destinos para este tipo de embarcaciones.

Barcelona acoge cada año numerosas conferencias de alto nivel, que atraen a cientos de miles de visitantes, mientras que sus dos grandes festivales de música, Sónar y Primavera Sound, son ahora importantes eventos anuales.

 

Propiedades

Por primera vez, Barcelona ofrece propiedades que se pueden comparar con las de mejor nivel de Londres, París y Nueva York. En la provincia, el mercado inmobiliario de referencia (ventas superiores a 900.000 euros) ha crecido casi un 180% desde 2013 y estas viviendas de lujo ofrecen una excelente relación calidad-precio en comparación con otras grandes ciudades europeas. Las residencias en el Eixample, la Zona Alta y Diagonal Mar se han convertido en piezas muy demandadas, sobre todo por los compradores internacionales. Muchas de estas propiedades son de nueva construcción o han sido meticulosamente renovadas por algunos de los arquitectos más importantes del mundo. De hecho, Barcelona sigue siendo la meca de los arquitectos.

Barcelona se convertirá en breve en la primera ciudad europea en albergar la marca Mandarin Residences, situada en la intersección del Passeig de Gràcia y la Avinguda Diagonal. Su finalización está prevista para 2020.

El mercado de los hoteles de lujo también está en auge. El Hotel Sir Victor abrió sus puertas en junio en el Passeig de Gràcia. Parte de la marca Sir Hotel de Liran Wizman, que ya abarca Ámsterdam, Berlín e Ibiza, este sofisticado hotel se une a otros tan reconocidos internacionalmente como Soho House, The Mandarin Oriental, Barcelona Edition, The Cotton House, el Hotel W y Casa Bonay.

El tercer establecimiento de Nobu Hotel en España, después de los situados en Ibiza y Marbella, también abrió sus puertas a principios de 2019, definiéndose como como “el playground definitivo entre los hoteles de diseño del centro de la ciudad”.

 

En resumen, casi 30 años después de esta importante regeneración, Barcelona se ha convertido en una marca global e indiscutiblemente también en un destino líder en el mundo del lujo. De hecho, en una reciente encuesta de la consultora Resonance, Barcelona ha conseguido el tercer puesto entre las mejores ciudades de Europa para vivir y trabajar.