Ubicada en la planta Principal de una elegante finca modernista de 1900, esta propiedad se sitúa en una de las zonas más consolidadas y dinámicas de L’Antiga Esquerra de l’Eixample. Una pieza con identidad propia que combina valor histórico, amplitud y múltiples posibilidades de uso.
Este inmueble ofrece una configuración flexible, ideal tanto para uso residencial como profesional. Actualmente registrada como vivienda, ha sido utilizada recientemente como oficina, lo que refuerza su versatilidad y potencial de adaptación.
Con 175 m² construidos y 4 m² de balcones, la propiedad destaca por su generosa zona exterior orientada a la calle, con techos de volta catalana y una altura de 3,5 metros, lo que potencia la sensación de amplitud y luminosidad. Desde este espacio se accede a una elegante tribuna y a tres balcones que permiten la entrada de luz natural durante gran parte del día.
Actualmente, la distribución incluye dos habitaciones dobles, tres baños —uno en suite con ducha y dos aseos— y una cocina office, con amplias opciones de redistribución para adaptarla a distintos estilos de vida (sería posible hacer una tercera habitación) o necesidades profesionales.
El edificio ha sido objeto de una reciente rehabilitación de fachada, mientras que su vestíbulo conserva elementos originales como estucos y pinturas decorativas, aportando carácter y valor arquitectónico. No tiene ascensor.
La ubicación es uno de sus grandes atractivos: a escasos pasos de la reconocida calle Enric Granados y muy próxima al Passeig de Gràcia y a la Rambla de Catalunya. El entorno ofrece una amplia variedad de servicios, comercios, restaurantes, colegios, centros culturales y excelentes conexiones de transporte público.
Una propiedad única en el corazón del Eixample barcelonés, ideal para quienes buscan una vivienda con carácter, historia y una ubicación privilegiada.