¿Cuál es el nivel de eficiencia energética de tu casa?

Todos los edificios construidos en España antes del 2006, año en que el nuevo Código Técnico de la Edificación pasó a ser obligatorio, se consideran ineficientes energéticamente, a menos que hayan sido sometidos a una rehabilitación de eficiencia energética.

 

BREEAM y LEED son los estándares más utilizados en términos de sostenibilidad en todo el mundo (la sostenibilidad incluye tanto la eficiencia energética como el uso responsable de los recursos). Passivhaus (Passive House en Estados Unidos y Reino Unido) es, con diferencia, el estándar más estricto de eficiencia energética. Otro estándar conocido como WELL se centra en la salud y el bienestar de las personas y actualmente se utiliza junto con LEED, BREEAM y Passivhaus.

Según Pablo Muñoz Hernández, director general de Evalore, empresa que ofrece apoyo técnico a los propietarios de viviendas que planifican un proyecto de rehabilitación de eficiencia energética (incorporación de nuevas tecnologías o de mejores prestaciones a sistemas antiguos), Barcelona está lejos de las ciudades del norte de Europa en lo que respecta a edificios energéticamente eficientes, pero está dando pasos importantes para rectificar esta situación.

“El ayuntamiento ha puesto en marcha un programa para proporcionar apoyo financiero a los propietarios de viviendas que lleven a cabo un proyecto de rehabilitación de eficiencia energética. Passivhaus se está extendiendo por el área metropolitana de Barcelona y el interior catalán. En este sentido, Cataluña, junto con otras comunidades autónomas como Navarra o el País Vasco, se ha convertido en un punto de referencia en España”.

Muñoz afirma que la industria de la construcción representa alrededor del 39% del total de las emisiones de dióxido de carbono a nivel mundial. “En España, el 60% de ellas provienen de los edificios residenciales. La industria de la construcción también es responsable a nivel mundial del 30% de los residuos sólidos y del 20% de la contaminación del agua. Construir de forma más sostenible es, por tanto, una necesidad en nuestros esfuerzos por combatir el cambio climático”.

 

Consejos prácticos

Hacer que tu casa sea más eficiente en el uso de la energía no solo es bueno para el medio ambiente, sino que también puede ahorrarte mucho dinero. Aquí tienes algunos consejos:

  • Paneles solares. Los paneles solares se están convirtiendo cada vez más en el sistema de energía renovable más popular, aprovechando la energía del Sol tan presente en España. La cantidad de dinero necesaria para su compra y su instalación es bastante alta, pero los beneficios a largo plazo valen la pena: facturas energéticas más bajas y una casa ecológica.
  • Aislamiento. Las casas y los apartamentos se enfrían a través de las paredes, por lo que la instalación de rellenos de aislamiento en paredes huecas puede evitar una gran pérdida de calor. Los tejados y las plantas superiores pueden ser responsables de alrededor del 25% del calor perdido, por lo que también deben estar bien aislados.
  • Bombillas ecológicas. Las bombillas de bajo consumo o Led utilizan mucha menos energía y duran mucho más tiempo. Cuestan más que las bombillas normales, pero a la larga le ahorran dinero. Según Muñoz: “La iluminación sería una solución rápida y es una estrategia muy sencilla. La instalación de una iluminación energéticamente eficiente será probablemente lo que tendrá el retorno más rápido de la inversión”.
  • Actualización de la caldera. Las calderas representan una gran parte de la factura anual de energía. El cambio a una caldera moderna y eficiente con termostatos ambiente y controles completos puede reducir la factura cada año, así como las emisiones de dióxido de carbono de tu hogar.
  • Protección contra las corrientes de aire. Las ventanas de doble o triple cristal pueden mantener el calor dentro y el frío fuera. “La mayor parte de la energía que se pierde en un edificio antiguo lo hace por convección y no por conducción”, comenta Muñoz. “Esto significa que, al contrario de lo que se piensa, la estanqueidad del edificio (resistencia a las fugas de aire) juega un papel más importante en la eficiencia energética que el aislamiento. Las ventanas viejas y mal instaladas y las paredes con fugas suelen ser la principal causa de la pérdida de energía. Se puede aumentar la estanqueidad pero asegurando siempre una adecuada ventilación, ya que un edificio necesita respirar para evitar el ‘síndrome del edificio enfermo’”.
  • Electrodomésticos de bajo consumo. Antes de plantearte la compra, presta atención a las clasificaciones energéticas de los frigoríficos, televisores o lavadoras.

 

También hay pequeñas cosas que puedes evitar hacer en tu casa y que te ayudarán a ahorrar energía, como por ejemplo: utilizar el fregadero para lavar los platos y no el lavavajillas; reducir a una o dos cargas de ropa a la semana; evitar el uso del modo “stand-by” en los televisores y las videoconsolas y quitar los enchufes de los electrodomésticos que no tienen temporizador. La eficiencia energética es cosa de todos, desde los pequeños gestos hasta los más importantes.